Por qué España necesita llevar electrolatino a Eurovisión

por el 11 de marzo de 2015

Vale que después de ver La Llamada miramos al electrolatino con una mirada de nostalgia y cariño que seguramente no se merece, pero empezamos a pensar que solo lo vamos a petar en Eurovisión el año que llevemos algo así. A la espera de como quedemos en el festival, ‘Amanecer’ ha decepcionado bastante. ¿Es el electrolatino la tabla a la que debemos aferrarnos? ¿Nos rendimos al sentimiento ‘turista’?

¿Cual es nuestro problema?

Hemos llevado cantantes conocidos, cantantes conocidos, one hit wonders internacionales, exconcursantes del único X-Factor que importa y no conseguimos ganar o incluso oler la victoria. Nuestro problema es sencillo: Nuestras canciones son malas. O mediocres. O aburridas. O pasadas de moda. O sobras del Melodifestivalen. El caso es que nuestras canciones no podrían ganar Eurovisión y por mucho que le demos vueltas a la cabeza porque excepciones hay, una canción mala no suele ganar el festival.

¿Habéis oído esta canción?

Hombre. No es Bowie. Eso seguro. Pero tiene ritmo y melodía y seguramente vamos a oírla muchas MUCHAS mas veces que ‘Amanecer’. Y seguramente todas y cada una de las veces vamos a pensar ah mira, Belinda y luego resulta que no es ella. Y seguramente con tres copazos en todo lo alto lo vamos a dar todísimo en algún club. El caso es que ‘Mandinga‘ y ‘La La Love’ (esto último un temazo tan serio que aun lo ponen en discotecas y fiestas por todo el país) son las mejores pruebas de como algo ligeramente latino, bailable, con sacos de autotune y una letra para párvulitos mezclando lo mejor de Muzzy y la guía para ligar de Britney Spears lo puede petar muy fuerte.

Y antes de que os echéis las manos a la cabeza seamos sinceros, a las 7 de la tarde os encanta Bowie pero a las 5 de la mañana solo queréis oír el ‘La La Love