Katy B / ‘Little Red’

por el 7 de febrero de 2014

KATY B REVIEW

El discazo de Katy B se podría resumir con adjetivos como britdubstep, britsynthpop o gritar un Thank God, It’s British. Y es que ‘Little Red‘ tiene ese toque elegante que en el Reino Unido saben darle al pop electrónico. ‘Little Red’ es el disco que hubieras querido para Rachel Stevens o para Nicola Roberts. Katy B y Geeneus consiguen un sonido coherente casi al 100%, que se puede oír entero y que tiene más de un single.

Es un disco para oír bajos luces de neón de diferentes colores. Para oírlo mientras te duchas. Para oírlo mientras vas en metro. Para oírlo mientras vuelves a casa en tu walk-of-shame. Para oírlo y disfrutarlo. Es un disco que puedes ponerte hasta el amanecer.

El disco abre con ‘Next Thing’ que suena a Annie. Empieza guerrera con esta forma sutil de querer pasar a la siguiente base. Causing chaos everywhere you go es decir lo bueno que está el chico que le gusta de forma elegante. En ’5AM’ Katy plantea el tema eterno en el pop: la búsqueda del amor. Y cuanto más avanza la noche, más cachonda se va poniendo. Claro ejemplo de cómo hacer electro con una base más minimal.

Hay dos grandes dramas en la vida de toda niña que se convierte en mujer. Uno es sujetarle el pelo a su mejor amiga mientras vomita, el otro es ver como una hembra alfa te roba a tu hombre. ‘Aaliyah’ es respuesta dubstep a la country ‘Jolene’. Porque mientras que tú te llamas Katherine, hay una tía en la pista de baile que se llama Aaliyah y contra eso, no puedes luchar. Es difícil hablar de ‘Crying for no reason’ sin utilizar unos mil adjetivos para llevarla a lo más alto. El inicio, hasta el 1:13 es elegantemente brutal. La percusión en su momento exacto. La electrónica. Y las luces del vídeo que te acompañan mientras la caminas. Es un tema que podría ir dando subidones exponenciales cada 1:30 hasta el infinito.

‘Like You’ empieza con un sonido más eléctricamente sucio para dar paso a una canción oscura. Y cuando piensas que la canción se queda monótona, llega ese middle 8 tan Kraftwerk que te descoloca y que da paso al estribillo más mecánico y más rave. Si la serie aún molara, esta canción podría ser sonar en una escena de fiesta en ‘Misfits’. Dejamos los afters para pasar a una casi-balada dubstep. ‘All My Lovin’‘ mantiene la estela oscura con cierto toque a lo Selena Gomez.

‘Tunbling Down’ tiene cierto tinte R&B y a mi en algunos momentos me ha recordado al ‘Bills Bills Bills’ de Destiny’s Child. Lo sorprendente del tema es como remonta simplificando la base. ‘Everything’ retoma una temática pop que es el ser la única para ti. Allí está Katy ofreciéndole el oro y el moro al muchacho que 4 temas antes se iba a ir con Aaliyah. El estribillo consigue llegar a ser una especie de mantra.

Con un inicio la mar de sesentero, ‘Play’ es el tema más retro del disco. Ni Solange lo hubiera bordado tan bien. Katy ya es una mujer y quiere que la toques hasta correrse pero de forma musicalmente elegante. Una de las joyas del disco es ‘Sapphire Blue’, un tema limpio, futurista, íntimo que roza el chill out. Y que la temática de la pieles que se tocan es siempre muy efectiva.

Con ‘Emotions’, Katy se marca un derrocha vocal, para que veamos que no sólo de bases marcadas vive la artista de hoy día. Hablando del amor puro, del que te pilla de sorpresa, que te pilla sin heridas de guerra. Sales del último garito, con el próximo amor de tu vida y amanece, la ciudad está despertando aún y éste es el tema que sonaría en ese preciso momento. Y aunque yo hubiera cerrado el disco con ese tema, la edición normal del disco cierra con ‘Still’ un tema más desgarrador, más cargado de drama, con mucho piano. Recordando a la época guay de Moby.

1. Next Thing (90/100)
2. 5 AM (85/100)
3. Aaliyah (featuring Jessie Ware) (90/100)
4. Crying for No Reason (99/100)
5. I Like You (85/00)
6. All My Lovin’ (60/100)
7. Tumbling Down (70/100)
8. Everything (85/100)
9. Play (featuring Sampha) (85/100)
10. Sapphire Blue (95/100)
11. Emotions (90/100)
12. Still (90/100)

Veredicto: 85/100